Punto Latino es el punto de encuentro de toda la actividad cultural y comercial latinoamericana en Suiza
Escritores suizos: Robert Walser (2)
Gustavo Galuppo (Argentina)
CINE
Entrevista de PuntoLatino a Gustavo Galuppo
— Agradecemos a Gustavo Galuppo por haber respondido amablemente a nuestras preguntas —

PuntoLatino (Luis Vélez-Serrano) ¿Qué has tomado de Walser en tu filme «Días enteros bajo las piedras»?

Gustavo Galuppo. La idea de «Dias enteros...» parte, en realidad, del relato «El arenero» de E.T.Hoffman. Allí su idea de base, pero que pronto se vió transfigurada por otros otros textos. Acostumbro a trabajar sobre M. Duras, casi ineludible; pero aqui se cruzaron Kafka y, fundamentalmente, Robert Walser.

En mis videos nunca se perfila la idea de adaptar textos literarios, sino, en cambio, de apropiarme de ellos para recontextualizarlos (una idea similar trabajo con las imágenes de archivo). Walser, con su 'Javoc Von Gutten', me ayudo a definir el perfil del personaje masculino (de nombre Nataniel, finalmente único vestigio del cuento de Hoffman); la idea de la 'servidumbre humana' fue determinante. Y así de delineó esta relacion de pareja donde la poseción, la servidumbre, y la espera de la muerte (la máquina kafkiana) son los ejes de la inmovilidad y el desamparo. Así aparacen algunos pasajes del libro, haciendo alusión a esa condición servil. Y al final, 'El paseo' aporta tambien un pasaje que sirve de casi de cierre al itinerario.

Despues de este trabajo, y despues de ver la maravillosa adaptación hecha por los Hnos. Quay en su «Instituto Benjamente», decidimos volver sobre el libro con Vera Baxter, grupo musical del que formo parte junto a Carolina Piva, Hernán Ainsa, y Fernando Romero. Allí tomamos un fragmento del libro para crear una puesta audiovisual con imágenes y música en vivo. Un texto inscripto en pantalla delineaba un trayecto, guiando directamente al espectador, hacia el aprenizaje y la aceptación de la servidumbre como destino humano.

LV. ¿Cuál es la lectura que haces como latino de las obras, o de la obra de Walser?

GG. Me he sentido fascinado y movilizado por esa profunda reflexión existencialista, por esa mirada aguda, esa escritura luminosa y sombría a la vez con sesgos autobiográficos evidentes. «Jakob..» y «El dependiente» me han interesado por esa observación vital acerca del destino servil del hombre, la aceptación tal vez ingenua y la observación siempre exhaustiva.

Sus libros parecen formar un único gran entramado vital, un pensamiento lúdico y virtuoso en torno a vivencias personales, a fragmentos de vida.Así, un único personaje podria guiar todas sus páginas; un personaje en vias de extinción, sometido a entrenamientos y labores cuya única razón es la de confirmar su condición de siervo.

31.12.06

CINE
«Días enteros bajo las piedras»
— Dirección: Gustavo Galuppo (Argentina, 2005) —
— Guión: Gustavo Galuppo, sobre textos de Franz Kafka y Robert Walser —

Timoka, un lugar indeterminado regido por una estricta estructura carcelaria. Clara Vogler y Nataniel conviven en una espera que no es otra cosa más que la postergación de una muerte inevitable. Relato fragmentado hecho de retazos propios y ajenos, de manipulaciones e interferencias, de citas oblicuas o evidentes. Una historia acerca del amor, la muerte, la incomunicación, la opresión, la ceguera, la necesidad, el encierro, y la remota posibilidad de cambiarlo todo.

Clara y Nataniel viven en Timoka, encerrados en un espacio artificial meticulosamente regulado. La vida cotidiana de esta pareja está ajustada conforme a una regla cuya razón nunca se determina y que la reduce a una serie de acciones uniformadas y cuyo producto tampoco llega a abarcarse en su unidad. La muerte o la rebelión serían aquí las únicas salidas planteadas. Gustavo Galuppo construye en este largometraje un umbral perceptivo hacia un mundo hipnótico de ritmos y colores, ensamblados en función del goce del espectador, meta a veces olvidada en la experimentación formal. [© Goyo Anchou en «Malba Colección]

Los cielos de tormenta (Argentina)
«Institute Benjamenta» de los hermanos Quay.
VIDEOPERFORMANCE
«Los cielos de tormenta (lecciones en la obscuridad)»
— Grupo Vera Baxter —
— Guión: Gustavo Galuppo, sobre un pasaje de «Jakob von Gusten» de Robert Walser —

Música en vivo y videoproyecciones que conforman un itinerario guiado, un recorrido tortuoso trazado en seis lecciones esbozadas a tientas en la oscuridad. Un aprendizaje inútil e inevitable donde cada paso es el anuncio de la pérdida o el fracaso. Textos inspirados en un pasaje de «Jacob Von Gusten» de Robert Walsser, y la señorita Lisa Vogler, guía a cargo del fatal descenso hacia la desaparición.
Con imágenes extraídas de diversas fuentes, desde películas mudas hasta archivos familiares y registro propio, «Los cielos de tormenta» se estructura en seis partes, seis estadios de un recorrido guiado basado en una libre lectura de la obra de Walser. Duración: 40 minutos.

Gustavo Galuppo, uno de los integrantes del grupo junto a Carolina Piva y Fernando Romero, explicó que «la videoinstalación recorre un itinerario tortuoso en el que una maestra-guía arrastra a sus alumnos al espantoso conocimiento del destino que les deparan sus vidas: el fracaso y la servidumbre».

El trabajo del grupo Vera Baxter se presentó en Rosario (Argentina) en un ciclo de cine y video (junio 2004) en el que cerró el ciclo la proyección del largometraje «Instituto Benjamenta», también sobre Walser, de Stephen y Timothy Quay. Los hermanos Quay son realizadores ingleses abocados a una exquisita experimentación con técnicas de animación artesanal desde los años 70.
Fuente: «El ciudadano» (Rosario).

ROBERT WALSER
Jakob Von Gunten
— Robert Walser —
Traducción de Juan José del Solar
Editorial Siruela, colecc
ión Bolsillo 37

Suelen tener cierto éxito las historias de niños recluidos. Poco importa que sea en elegantes internados o en orfanatos oscuros. Pueden ser Moll Flanders y su miseria británica o los colegios en los que estudió Van (de Ada o el ardor) y en los que no había habitación sin su sodomizado. Hasta esas modernas historias que nos cuenta el cine gustan de ilustrarnos con jóvenes inquietos que sólo encuentran el consuelo de algún profesor.
Pero claro, Walser era suizo, el escritor preferido de Kafka y murió el 26 de diciembre de 1956 cerca del manicomio en el que había pasado los últimos años de su vida destruido por una enfermedad hereditaria. Estos datos, que recojo de las contraportadas con las que nos obsequia la Editorial Siruela, ya nos anuncian que este libro nos hablará de una institución algo más onírica, algo extraña, un colegio donde encontrarnos a solo dos profesores, media docena de alumnos, largos pasillos estrechos, apenas un libro, una mano peluda que busca tocarnos entre los muslos, un hermano rico que espera las tardes de fiesta.
Jacob Van Gunten, muchacho de buena familia, último de los estudiantes, comienza su historia advirtiéndonos que en el Instituto Benjamenta se aprende muy poco. Pero no busquen una rebeldía excesivamente norteamericana. Tanto él como sus compañeros, Kraus, Schacht, Schilinski, se adaptan con insólita naturalidad al frío y al silencio; a la comida infecta y a los uniformes que rechazan al principio pero que les acaban quedando tan bien. A la muerte de la directora. A la desaparición del propio internado. Sólo Jacob, en algunas ocasiones, se pregunta tímidamente y casi con ironía porqué no hay otros profesores, porqué no entran nuevos alumnos, porqué del silencio y la oscuridad.
El libro nos lleva a Centroeuropa y a los días fríos, produce la incomodidad de ciertas películas mudas y se parece a una ciudad con las calles desiertas y señoras mayores espiando entre las cortinas. El estilo, apoyo del discurso de un muchacho que se sabe sin porvenir y no ignora la irrecuperable distancia entre lo que él hace y los demás le ven, sufre repentinos latigazos de belleza (Dejarse empapar por los chubascos del esfuerzo), pero no se aleja mucho de esos monólogos que algunas personas solitarias y trastornadas nos ofrecen en los parques.
No es un libro grato. Hemos citado Ada y allí ya está escrito que el hombre no ha inventado tortura mayor que la que habita en su cerebro.

Antonio Campoy Martínez

 
«Branca de Neve» de
João César Monteiro
CINE
«Branca de neve »
— Realizador: João César Monteiro (Portugal, 2000) —
— sobre Robert Walser —

Sinopse
«O soluço é a melodia da tagarelice walseriana. Revela-nos de onde vêm os seus preferidos. Da loucura, e de mais nenhuma parte. São personagens que atravessaram a loucura e é por isso que permanecem de uma superficialidade tão dilacerante, tão totalmente inumana, imperturbável. Se quisermos designar numa palavra o que têm simultaneamente de engraçado e terrível, podemos dizer: estão todos curados. Claro que não saberemos nunca qual foi o processo dessa cura, a menos que ousemos debruçar-nos sobre a sua Branca de Neve.»
Walter Benjamin

Robert Walser retoma o conto onde Grimm o deixou. As personagens, na mão do poeta, permitem-se tudo, mesmo fazer uma careta à lenda.

Que imprudente ideia, a do príncipe, ter interrompido Branca de Neve no melhor dos sonos e, com um beijo que ela negará sempre, retirá-la do caixão de vidro para a restituir à vida, isto é, à carne, e arrogar-se direitos sobre ela.

Neste "dramolote", Walser está ainda mergulhado nos conflitos da infância. Nota-se aqui quando o pai é inexistente. É sempre com a mãe, ou a madrasta, que a heroína se deve confrontar.

Se Branca de Neve deseja morrer ou regressar ao país dos seus anões, é porque não está convencida da boa-fé da rainha. A sua madrasta não quis envenená-la? Quando Branca de Neve, salva pelo príncipe, voltou à vida, a rainha, graças aos seus beijos, não incitou, acto contínuo, o caçador a apunhalá-la?

E eis o príncipe e a jovem, tão pura quanto o seu nome indica, - o qual evoca para nós a morte de Walser na neve - aterrorizados por uma cena bestial entre a rainha e o caçador. O homem está deitado sobre a mulher e as suas atitudes parecem aos dois inocentes uma brutalidade espantosa. O amor será isto? Uma luta encarniçada?

Beijos envenenados, amor e crime intimamente imbricados, é absolutamente imprescindível corrigir o conto de Grimm. A mãe, madrasta, não pode ser tão malvada, seria insuportável. Mas Branca de Neve deve aprender que amor e ódio não estão nunca muito afastados. Ela compreende. Julgava-se - como Robert - "ferida, expulsa, perseguida, odiada". Era apenas tonta e agora tudo acaba em bem. Branca de Neve escolheu ser feliz.

Por que preço? O dilema é quase hamletiano: a afirmação da pequenez do sim, implica a renúncia à grandeza do não. Os derradeiros flocos de neve derretem-se ante o triunfo dos raios solares. O mundo social não hospeda o mundo mítico.

Le bonheur n'est pas gai.

Ó noite, coberta pelo teu manto de lua: a neve, a neve ainda?
Marie-Louise Audiberti/João César Monteiro
Fonte: http://www.madragoafilmes.pt/

«La naturaleza no tiene que esforzarse por ser importante. Lo es.»
(Robert Walser, «El Paseo»)
 



Back to top
| Copyright 2009 puntolatino.ch | info@puntolatino.ch